"Las claves del talento", de Dan Coyle, es una obra basada en revolucionarios descubrimientos científicos, de entre los que destaca el papel protagonista otorgado a la mielina, que algunos neurólogos consideran ya el santo grial del aprendizaje humano.
La mielina es una sustancia grasa que envuelve algunas células del sistema nervioso, donde actúa como un poderoso aislante. El estudio de sus características y funciones ha aportado un nuevo modelo de gran interés. El “modelo de la mielina” resulta ahora tan atractivo porque proporciona una explicación acerca de las raíces biológicas del aprendizaje, pues determina que cuanto más gruesa sea la capa de mielina en las redes neuronales mayor será su aislamiento, de manera que nuestros movimientos y pensamientos se volverán entonces más veloces y precisos.
El talento humano se relaciona con la arquitectura de las redes nerviosas y con su aislamiento de mielina. El talento no es simplemente un don grabado en los genes. El talento puede desarrollarse si se conocen sus tres elementos básicos: la práctica intensa, la ignición y la presencia de un maestro instructor. De la convergencia de estas tres claves del talento (práctica intensa, ignición y instrucción maestra) nace el compendio para crear la habilidad. Si falta uno de ellos, el proceso de aprendizaje es ineficaz y lento. Si se combinan los tres, incluso durante sólo unos minutos, la experiencia puede ser tremendamente productiva.
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